Me gusta conducirme.
Cuando conduzco sólo pienso en mí y en mi familia. No quiero que les pase nada por mi culpa, por eso soy prudente.
Vaya por donde creo que esto beneficia a los demás. Será que si yo hago algo bien, el beneficio no es sólo mío. Creo que sí.
lunes, 15 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)